Noviembre – Chicago

De un día para otro se presentaron Chicago, Miami girls y L.A. en Viena. Así que nos

sirvieron de excusa para convertir nuestra semana en los miércoles de cerves, los jueves locos de decisiones de borracheras, los viernes de trolling en Budapest, los sábados a tope de Morrisons y los domingos de muerte por relax en las famosas termas.

Tras la llegada de mi compi de Chicago, Luis, no paramos en toda la semana 🙂 aunque nosotros sólo nos podíamos unir por la tarde/noche claro está. Con visitas como las de ellos yo quiero repetir!!! Cena en mi casita a la española, que lejos de lujos la tortilla de patatas que se marcaron Eva y David estaba de morirse y era mi primera tortilla en Viena jejejeje qué tonto suena.

 

Salir de casa armando “la española” y dirigirnos ya con ánimos de seguir estando tocadetes al “Manolos” que no hace falte ni que haga aclaraciones. Un bar donde puedes escuchar salsa, bachata, Ska-p, pseudoCamela o lo que fuera aquello y echarte unas risas entre mojito y mojito. De baratos no tienen nada pero están de muerte, a mí para tomarse una copa de tranquis me encanta.

         

La noche sin embargo se desmadra, y a las 4 de la mañana cuando no conseguimos entrar en el antro del lugar, decidimos que nos vamos con la maleta en 4 horas a la oficina y de allí directos a Budapest: perversión, cerveza y el húngaro (idioma que entiende su madre… igemigem)

Viernes de farra, visitando algún que otro de los garitos underground de la ciudad (Simpla,
en el Corvin Teto ya estaríamos la vez anterior), durmiendo en un hostel también de lo más pintoresco que he estado hasta el momento. Techno y desfase en el Instant.

Sábado de turisteo y viendo el ranking de temperaturas desde el bar: a razón de 1ºC cada 30 min… nos colamos en -3ºC a las 19:30 de la tarde… ufff                     

Noche en el Morrisons, con Karaoke incluido y nos juntamos los tres becarios Isex del camino 🙂 Chicago, Budapest y Viena. Qué combinación jejeje

                                    

El domingo muerte total a las termas. Y es que no hay mejor rehabilitación que una buena bajada de tensión por baños en aguas a 38º. No sé si a esas temperaturas te puedes pillar ninguna bacteria jajaja vamos el agua que había a 25ºC me parecía congeladísima!!! pero disfrutar al aire libre, a temperaturas otoñales (que en Budapest como he dicho bajan de 0) en una piscinita con el vapor saliendo …mmmh priceless!!

como conclusión…. BUDAPEST UNA VEZ AL MES!!  y por lo que a 2011 respecta lo voy a cumplir 🙂

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